Seguro que ya te sabes el truco de cocinar una chuleta de ternera en la sartén, bien sellada, con mantequilla, ajo y romero para darle sabor y jugosidad, ¿verdad? Pero quizás no se te había ocurrido probar una combinación similar con unas chuletas de cordero. Te aseguramos que el resultado es espectacular.

De todas las recetas de cordero que te ofrecemos en nuestra web para que puedas disfrutar de esta carne tan suculenta, esta es una de nuestras preferidas por lo fácil que es prepararla y el resultado tan exquisito que sale al final.

Además, seguro que muchos de tus amigos, familiares e invitados nunca han probado la carne de cordero de esta forma, así que es la oportunidad perfecta para darles una sorpresa con un plato que es a la vez simple pero original, fácil pero delicioso. ¿Te atreves con él?

INGREDIENTES

  • 20 chuletas de cordero recental
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Una selección de hierbas frescas al gusto (rúcula, capuchinas, acederas, hojas de valeriana)
  • 80 g de mantequilla
  • 1 diete de ajo asado

Preparación DE CHULETAS DE CORDERO RECENTAL HIERBAS FRESCAS Y MANTEQUILLA DE AJOS

  1. Asa el diente de ajo en el horno y, cuando esté bien tostado y completamente asado, emulsiona con la mantequilla. Para ello, tienes que ver que el ajo no tiene el color blanco que lo caracteriza, sino que se ha vuelto más amarillento y opaco, casi como mantequilla derretida. Si se te tuesta un poco no pasa nada, porque eso le añadirá sabor, pero ten cuidado de que no se te queme. Juntalo en un bol o plato hondo con la mantequilla poco a poco, batiendo con energía, para lograr que la carne del ajo y la mantequilla ablandada a temperatura ambiente se mezclen correctamente. Por último, sazona a tu gusto.
  2. Sazona y marca las chuletas de cordero en una sartén con unas gotas de aceite de oliva hasta que adquieran un agradable tono tostado. Ten en cuenta que, a diferencia de las chuletas de ternera, estas no tienen tanta grasa como para poder prescindir del aceite o de la mantequilla. Te recomendamos que cuides el fuego para que las chuletas no se te pasen, pues perderían mucha jugosidad y ternura, pero tampoco las dejes demasiado crudas por dentro. Conseguir un centro rosado pálido a la vez que el exterior queda bien tostado es lo mejor para la carne de cordero, y solo se logra con práctica y buen ojo.
  3. Dispón todo en un plato caliente, junto a una buena cantidad de hojas frescas y la mantequilla de ajo. Recuerda que la carne siempre tiene que reposar un poco para que se asienten los jugos, pero si las chuletas no son demasiado grandes, bastará con 10 minutos. Por ello, lo mejor es que esperes hasta servir para poner la mantequilla de ajo, ya que si no se derretirá muy deprisa y perderás el efecto visual y la posibilidad de ir untando a gusto.

Una vez en el plato, ya solo queda disfrutar. La carne que está pegada al hueso siempre es la más jugosa y sabrosa, y por eso no puedes perderte la oportunidad de probar este bocado tan exquisito.

En la receta te recomendamos 20 chuletas porque sabemos que es fácil que os las acabéis si sois un grupo pequeño de comensales, pero todo es cuestión de ajustarlo al número de invitados que tengas, y aumentar el resto de ingredientes proporcionalmente.

Lo bueno de este plato es que, al ser tan sencillo, también se puede adaptar fácilmente a cualquier innovación que quieras realizar, como cambiar el tipo de hierbas, probar a aumentar la cantidad de ajo o incluso añadirle otras especias, como un poco de pimienta negra recién molida. Una vez hayas dominado la técnica, la decisión ya es tuya, y puedes disfrutar de estas chuletas como más te guste.